Comunidades: cómo reducir la morosidad
Reducir morosidad comunidades es uno de los grandes retos en muchos edificios. Un plan claro disminuye los impagos y mejora la salud financiera de la comunidad de propietarios.
La Ley de Propiedad Horizontal establece el marco legal básico, pero la práctica diaria requiere orden y seguimiento. Desde nuestra administración de fincas en Ponferrada trabajamos estas medidas con las comunidades.
Prevención para reducir morosidad comunidades
La mejor forma de luchar contra la morosidad es evitar que aparezca:
- Información clara. Que todos los propietarios conozcan el presupuesto anual, las cuotas y en qué se gasta cada euro.
- Recordatorios de pago. Enviar avisos antes del vencimiento (correo electrónico, tablón de anuncios, app de la comunidad…).
- Facilidades de pago. Ofrecer domiciliación bancaria y, si es posible, fraccionamientos para derramas importantes.
- Acuerdos realistas. Aprobar presupuestos y proyectos que la comunidad pueda asumir evita impagos forzados.
Actuación cuando ya hay morosidad en la comunidad
Cuando ya hay vecinos que no pagan, es importante actuar de forma ordenada:
- Reclamación amistosa. Un primer contacto cordial, explicando la deuda y las opciones para ponerse al día.
- Comunicación por escrito. Notificaciones por burofax, correo certificado o medios que dejen constancia.
- Acuerdos de pago. Pactar fraccionamientos razonables puede ser mejor que iniciar directamente un procedimiento judicial.
- Vía judicial si no hay respuesta. Con toda la documentación en regla (actas, certificaciones, detalle de deudas), la comunidad puede reclamar por la vía legal.
Seguimiento para reducir morosidad comunidades a largo plazo
Reducir morosidad comunidades no es cosa de un mes: requiere seguimiento continuo:
- Informes trimestrales. Un resumen de propietarios al corriente, morosos y evolución de la deuda.
- Revisión en junta. Tratar la morosidad como un punto fijo en las juntas ordinarias.
- Actualización de datos de propietarios. Mantener revisadas domiciliaciones, cambios de titularidad y propiedades alquiladas.
- Apoyo de un buen administrador de fincas. Un administrador activo puede ayudar a prevenir y gestionar la morosidad con rigor y cercanía.

